"Por si no te vuelvo a ver"
Soñé que te soñaba distante, soñé que eras fugaz y que te escapabas de mis labios, como si fueras el destino de mis manos y el destino de mi razón la cual es el cielo, aquel cielo en el que cada noche te busco como si fueras a aparecer en cualquier momento, aquel con el que soñamos cuando estábamos contemplando al árbol de copal.
Soñé que dirigías mi viaje y que la luna era un ser místico al que representabas al candor de la hoguera, soñé también que los hongos nos hacían el amor como cuando evocas al pasado.
Y por si no te vuelvo a ver, los hongos hablarán de mi y te dirán que la elocuencia, la irascibilidad, el hedonismo y Sofía son elementos que también me pertenecen y que el viento soplará cual sandunga en una fiesta de muertos.
Y al evocar una vez más la irreverencia de la vida no bastan más tus manos; labios y locura son necesarias para completar el círculo del mar , las aguas turbulentas, el olor a salado, el sabor a olvido y un mechón de cabellos tuyos en mis manos.
Entonces me cansé de soñar que soñaba, entonces me cansé también de contemplar aquel árbol de copal , de hacerte el amor en el pasado y de no encontrar mis manos mutiladas por la maldita irascibilidad y aquel estúpido hedonismo que te...
Te veo pasar desnudo... la luna se oculta detrás de las sombras que ha dejado tu ausencia, y te veo por las noches cuando me acurruco en aquella esquina, con los ojos vacíos, con las manos llenas miedo, con las piernas temblorosas, con un dolor agudo en mi vientre por verte nacer de mi, por inventarte, por sangrar tus penas y aun así acurrucada en la obscuridad, no logro espantar a la nostalgia que dejaste en mis labios.
Si para cuando yo despierte no estas a mi lado, si para ese entonces no siento tu calor en mi cuerpo y no veo tu figura dibujada entre mis sabanas, que así sea, que los días te devuelvan las noches que te robe, que los vientos te regresen el aliento robado, que tus ratos a solas sean un mudo testigo del paciente viaje que algún día yo imaginé, y que el silencio sea la espesa nube que separe mis manos de tu ser.
Te espero de madrugada, soñando que sueño, te espero de madrugada con un suspiro en mis manos, con cayos en mis labios cansados de no encontrarte, te espero acurrucada en aquella esquina soñando para no extrañarte.
Por que sí, te extraño y por si no te vuelvo a ver, que tus miedos no te consuman
Que así sea.

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